oigo voces. que están
planeando... aun no puedo ver correctamente. también tengo algo cubriendo las
heridas. me levante tambaleándome, perdiendo el equilibrio y golpeándome con el
muro a cada paso que daba al lado de este. recobre la vista y me quite esas
cosas que tenia sobre mi cuerpo. me resulto extraño tener un par de hilos ente
mi piel. estaban sobre mi abdomen. ahora si estaba asustada. las quite frenéticamente
jalándolas con fuerza, dejándome dolor y sangre brotando de el lugar donde
estaban. el pacillo se torno rojo y vinieron los sujetos que me interceptaron.
mi vista estaba bien pero mi sentido de la orientación aun me jugaba malas
pasadas. uno de ellos soltó su arma, se acerco a mi y vio la sangre que estaba
brotando de mi. no le deje acercarse mas. pero detrás mío dispararon y el mundo
de nuevo se hiso negro a la par que me decían. aun tiene miedo.
Mientras estaba inconsciente
de alguna forma vi a Mei. ella estaba a mi lado preocupada. pero con mejor
semblante. nunca la había visto así. sonrió al verme y se desvaneció en un az
de luz. trate de ir tras ella, sin embargo me despiertan y de nuevo estoy rodeada.
- vaya que has
recibido buenas marcas de guerra. te sientes mejor.- dijo el sujeto que estaba
mas cerca de mi. volteé la mirada en dirección contraria, me topo con otra
mirada y mejor miro hacia el techo.
- esta bien. esas
heridas se están curando de maravilla. aunque hemos tenido que drogarte dos
veces para que te tranquilices.
- que quieren. dije
sin dejar de observar el techo.
- eres un encargo.
eso significa que no somos mejores que quienes te tenían antes. pero en la
forma en la que te pusiste me queda claro que hay algo mas que no sabemos.- me observó
fijamente. era incomodo. trate de golpearle mas no pude por las cosas que sujetan
mis manos. son como las de mi madre. ese será mi destino.
- yo no le pertenezco
a nadie.-
- entiendo... pero si
sigues volando sin dirección fija seguirás siendo un blanco fácil. nadie te
enseño que debes cuidar tus espaldas sobre todo si estas solo.- soltó mis
ataduras y me dejo en total libertad. me dejo salir por mi cuenta. parece todo
tan fácil, no le creí, así que intente atacarle por la espalda. el se volteo habiéndome
tropezar con mis propios pies. antes de caer use mis alas para no perder la
trayectoria hacia el. esquivo moviéndose a su izquierda y yo impacte en el
muro.
- ni si quiera eres
una novata. así no duraras mucho. así como nos contrataron a nosotros
contrataran a alguien mas. pensé que como te describieron como una amenaza
serias alguien digno de enfrentar.
-¡ ¿tu que sabes!?.-
me observo de forma despreciable, yo hice lo mismo. volvió a acercarse a mi
paso a paso.
- pero solo eres una
pequeña, que sabrías tu, hubieses sido capas de enfrentarme. probaremos si eres
una amenaza una vez que sepas usar lo que tengas de amenaza. la potencia no es
nada si fallas el golpe.- me puse de pie inmediatamente. en el fondo tenia razón,
ni siquiera conozco como funciona este mundo. luego de que pienso que el mundo
es una mi***a viene algo que e hace volver a creer.
Dex me dejo quedarme
en esa base. tuve que ganarme mi habitación, la comida, entre otras cosas. si
fallaba las lecciones lo máximo que podía perder era la vida. las reglas eran
las siguientes.
- + si uno falla retirada.
- + el que fallo pierde una cena.
- + si no provees a la base la base no te provee.
- + si eres sospechoso de traición no esperes que te dejen vivo.
- + la recompensa no vale mas que la vida.
después de ese día,
nadie actuar como estatua al frente mío. me hicieron lavar la ropa de toda la
base. como no sabia como hacerlo demore mas de la cuenta y terminaron por
lanzarme agua helada. era divertido. me gustan estas instancias. durante los
entrenamientos es todo serio pero se siente... familiar... si, eso dijo uno de
los soldados.
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