viernes, 12 de diciembre de 2014

over hope 8 no se nada.

oigo voces. que están planeando... aun no puedo ver correctamente. también tengo algo cubriendo las heridas. me levante tambaleándome, perdiendo el equilibrio y golpeándome con el muro a cada paso que daba al lado de este. recobre la vista y me quite esas cosas que tenia sobre mi cuerpo. me resulto extraño tener un par de hilos ente mi piel. estaban sobre mi abdomen. ahora si estaba asustada. las quite frenéticamente jalándolas con fuerza, dejándome dolor y sangre brotando de el lugar donde estaban. el pacillo se torno rojo y vinieron los sujetos que me interceptaron. mi vista estaba bien pero mi sentido de la orientación aun me jugaba malas pasadas. uno de ellos soltó su arma, se acerco a mi y vio la sangre que estaba brotando de mi. no le deje acercarse mas. pero detrás mío dispararon y el mundo de nuevo se hiso negro a la par que me decían. aun tiene miedo.
Mientras estaba inconsciente de alguna forma vi a Mei. ella estaba a mi lado preocupada. pero con mejor semblante. nunca la había visto así. sonrió al verme y se desvaneció en un az de luz. trate de ir tras ella, sin embargo me despiertan y de nuevo estoy rodeada.
- vaya que has recibido buenas marcas de guerra. te sientes mejor.- dijo el sujeto que estaba mas cerca de mi. volteé la mirada en dirección contraria, me topo con otra mirada y mejor miro hacia el techo.
- esta bien. esas heridas se están curando de maravilla. aunque hemos tenido que drogarte dos veces para que te tranquilices.
- que quieren. dije sin dejar de observar el techo.
- eres un encargo. eso significa que no somos mejores que quienes te tenían antes. pero en la forma en la que te pusiste me queda claro que hay algo mas que no sabemos.- me observó fijamente. era incomodo. trate de golpearle mas no pude por las cosas que sujetan mis manos. son como las de mi madre. ese será mi destino.
- yo no le pertenezco a nadie.-
- entiendo... pero si sigues volando sin dirección fija seguirás siendo un blanco fácil. nadie te enseño que debes cuidar tus espaldas sobre todo si estas solo.- soltó mis ataduras y me dejo en total libertad. me dejo salir por mi cuenta. parece todo tan fácil, no le creí, así que intente atacarle por la espalda. el se volteo habiéndome tropezar con mis propios pies. antes de caer use mis alas para no perder la trayectoria hacia el. esquivo moviéndose a su izquierda y yo impacte en el muro.
- ni si quiera eres una novata. así no duraras mucho. así como nos contrataron a nosotros contrataran a alguien mas. pensé que como te describieron como una amenaza serias alguien digno de enfrentar.
-¡ ¿tu que sabes!?.- me observo de forma despreciable, yo hice lo mismo. volvió a acercarse a mi paso a paso.
- pero solo eres una pequeña, que sabrías tu, hubieses sido capas de enfrentarme. probaremos si eres una amenaza una vez que sepas usar lo que tengas de amenaza. la potencia no es nada si fallas el golpe.- me puse de pie inmediatamente. en el fondo tenia razón, ni siquiera conozco como funciona este mundo. luego de que pienso que el mundo es una mi***a viene algo que e hace volver a creer.
Dex me dejo quedarme en esa base. tuve que ganarme mi habitación, la comida, entre otras cosas. si fallaba las lecciones lo máximo que podía perder era la vida. las reglas eran las siguientes.
  • + si uno falla retirada.
  • + el que fallo pierde una cena.
  • + si no provees a la base la base no te provee.
  • + si eres sospechoso de traición no esperes que te dejen vivo.
  • + la recompensa no vale mas que la vida.
después de ese día, nadie actuar como estatua al frente mío. me hicieron lavar la ropa de toda la base. como no sabia como hacerlo demore mas de la cuenta y terminaron por lanzarme agua helada. era divertido. me gustan estas instancias. durante los entrenamientos es todo serio pero se siente... familiar... si, eso dijo uno de los soldados.

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